El impreciso mundo de la contabilidad- Hans Hoogervorst

El impreciso mundo de la contabilidad
El 20 de junio 2012, Hans Hoogervorst, presidente del IASB, se dirigió a la Asociación Internacional para la Formación e Investigación de Contabilidad (IAAER) celebrada en Ámsterdam.
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El impreciso mundo de la contabilidad


El 20 de junio 2012, Hans Hoogervorst, presidente del IASB, se dirigió a la Asociación Internacional para la Formación e Investigación de Contabilidad (IAAER) celebrada en Ámsterdam.


La contabilidad se encarga de describir el pasado para reflejar fielmente lo que ya ha ocurrido, para lograr este propósito lo más sencillo es dejar a los “contadores legalistas”[1] registrar la contabilidad partiendo de un criterio legal y no con un criterio financiero, esto facilitaría las cosas y simplificaría la forma de llevar la contabilidad.

Sin embargo, a lo largo de los años, los reguladores de valores han comentado acerca de las normas contables[2], siendo este uno de los temas más difíciles y polémicos a tratar, o sino pregúntenle a los japoneses de la FSA, a la SEC de los Estados Unidos, o a la Comisión Europea sobre el tema.

Así que, ¿por qué la contabilidad es la fuente de estos acalorados debates?

Por supuesto, hay muchas razones por las cuales se generan éstos debates; David Tweedie mi predecesor como Presidente de IASB solía decir que el trabajo de la contabilidad era mantener el capitalismo honesto (capitalism honest); no es de extrañar que los organismos emisores de estándares contables se encuentren bajo presión!

Algunos modelos de negocios pueden prosperar mediante la falta de transparencia, un ejemplo de ello son los Vehículos de Propósito Especial[3] antes de la crisis en el sector bancario. Una razón por la que la contabilidad puede ser controvertida está relacionada con el juicio profesional (judgement) y la subjetividad de los métodos contables, en pocas palabras hay mucho sobre lo cual discrepar.

Cuando me convertí en Presidente de IASB en julio del año pasado, sabía lo suficiente acerca de la contabilidad para saber que yo no estaba entrando en un mundo que se rige por las reglas de hierro de la ciencia, yo sabía que la contabilidad tiene los mismos problemas que la economía: necesita ejercicios matemáticos pero no puede medir los resultados con exactitud matemática, en resumen yo no tenía expectativas ingenuas de la contabilidad, o al menos eso creía.

Un año más tarde, ahora que estoy muy por delante en una empinada curva de aprendizaje, tengo que admitir que pude haber sido un poco ingenuo, déjeme darle un par de ejemplos que me sirvieron para abrir los ojos.

Primero que todo, me llamó la atención la multitud de técnicas de medición que las NIIF y los USGAAP prescriben, desde el costo histórico, pasando por el valor en uso, hasta el valor razonable, nuestros estándares emplean cerca de veinte variantes sobre la base del costo histórico o el valor presente, debido a que las diferencias entre éstas técnicas de medición son a menudo pequeñas, el significado de este número aparentemente grande de técnicas no debe ser más dramatizado.

Sin embargo, la multitud de técnicas de medición indica que los emisores de normas contables a menudo tienen dificultades para encontrar una respuesta clara a la pregunta de cómo un activo o pasivo debe valorarse.

También es notable que las NIIF puedan causar sobre un mismo activo dos resultados de medición diferentes, dependiendo del modelo de negocio, por ejemplo, un instrumento de deuda tiene que ser medido a valor razonable cuando se lleva a cabo con fines de negociación, pero debe ser medido a costo histórico si se mantiene hasta su vencimiento; en este caso, el enfoque de modelo de negocio sin duda ofrece una respuesta plausible, sin embargo, algunos pueden encontrar que contrario a la intuición de que un bono del gobierno que se mantiene hasta el vencimiento se valore a un precio más alto que el mismo bono que se encuentra en una cartera de negociación, donde se puede estar sujeto a un descuento. En las ciencias exactas, sobre un resultado no sería aceptable más de una solución.

Uno de los dilemas más importantes de medición se encuentra en los activos intangibles, sabemos que están ahí; el valor de los activos tangibles de una empresa como Facebook es relativamente limitada, su concepto de negocio es inmensamente valioso (aunque un 25% menos que hace un mes); del mismo modo, el potencial de hacer dinero de las patentes farmacéuticas a menudo es bastante importante, sin embargo, ambos tipos de activos intangibles no se registran en el balance; bajo condiciones estrictas NIC 38, permite una limitada capitalización de los gastos de desarrollo, pero sabemos que la norma es rudimentaria ya que se basa en el costo histórico el cual no necesariamente puede reflejar el verdadero valor del activo intangible.

El hecho es que es muy difícil identificar o medir los activos intangibles, algunos indicadores de mercado-valorcontable[4] pueden dar indicios acerca la existencia y valor de los intangibles, sin embargo después de los excesos de la burbuja de las empresas “.com”, es comprensible la renuencia a no reconocerlos en el balance.

A pesar que nuestras normas contables no permiten el reconocimiento del crédito mercantil (goodwill) generado internamente, nuestros estándares exigen a las empresas registrar el mayor valor que pagan en una combinación de negocios como un activo denominado crédito mercantil. Este crédito mercantil es una mezcla de muchas cosas, incluyendo el crédito mercantil generado internamente de la empresa adquirida y la sinergia que se espera de la combinación de negocios,la mayoría de los elementos del crédito mercantil son muy inciertos y subjetivos, y a menudo resultan ser ilusorios.

El crédito mercantil adquirido es posteriormente objeto de una prueba anual de deterioro, en la práctica estas pruebas de deterioro no siempre parecen estar hechas con suficiente rigor, a menudo, los precios de las acciones reflejan el deterioro del negocio antes que la empresa lo reconozca en el balance, en otras palabras, el test de deterioro llega demasiado tarde; con todo, podría ser una buena idea si tomamos otro vistazo al crédito mercantil en el contexto de la revisión posterior a la implementación de NIIF 3.

No sólo el balance está plagado de imprecisión e incertidumbre; también tenemos un problema en definir lo que es ingreso y la forma como debe medirse, presentamos tres componentes principales de los resultados del ejercicio: el estado de resultados tradicional (la pérdida o ganancia neta), el otro resultado integral (ORI) y el resultado integral total (RIT); el resultado integral total es la parte fácil, es simplemente la suma del resultado del ejercicio y el otro resultado integral (ORI), muchas personas no le están prestando atención al ORI, aunque deberían hacerlo.

La distinción entre los resultados del ejercicio y el otro resultado integral(ORI) carece de una base teórica bien definida, mientras que el resultado del ejercicio (G&P) es el indicador de rendimiento tradicional en la cual se basan muchas remuneraciones y planes de distribución de dividendos, el significado del otro resultado integral (ORI) no está tan claro; en sus inicios comenzó como un instrumento para mantener los efectos de la conversión a una moneda extranjera de presentación por fuera de los resultados del ejercicio, y poco a poco se convirtió en un espacio de agrupación para las fluctuaciones no deseadas[5] en el balance; existe actualmente una idea vaga relacionada con el ORI, se cree que el ORI solo sirve para reconocer las ganancias o pérdidas no realizadas, pero una definición clara de su propósito y su significado correcto aun no esta tan clara.

Las ganancias no realizadas no representan el otro resultado integral, el otro resultado integral puede contener información muy importante, el ORI puede contener indicios de la calidad del balance, es muy importante para los inversionistas saber lo que las ganancias o pérdidas representan en el balance, aunque no se hayan cumplido.

En el futuro, el ORI será sin duda una fuente importante de información sobre contratos de seguros, hace un par de semanas FASB y IASB propusieron que los cambios en los pasivos de las compañías de seguros generados por las fluctuaciones en la tasa de descuento se reconozcan en la contabilidad como una partida en el otro resultado integral, muchas personas pidieron que no se hiciera de esta manera.

Stephen Cooper (miembro de IASB) nos mostró en un análisis más claro, que analizar por separado el resultado del ejercicio y el ORI podría generar información confusa; vamos a tratar de abordar algunos de estos problemas con las mejoras en la presentación de los estados financieros (NIC 1), sin embargo, es claro que una imagen completa del desempeño de una compañía de seguros sólo puede obtenerse teniendo en cuenta todos los componentes del resultado integral total; vamos a señalar esto de manera explícita en los fundamentos de las conclusiones de la nueva NIIF.

En la próxima revisión del Marco Conceptual vamos a tratar el tema de la diferencia entre el resultado del ejercicio y el otro resultado integral; los constituyentes de IASB nos han pedido proporcionar un fundamento teórico firme para el significado del otro resultado integral y haremos todo lo posible para lograr este propósito, mientras tanto, aunque no siempre sabemos la importancia que pueda representar el ORI, podemos estar seguros de que el resultado del ejercicio no es un indicador de rendimiento muy preciso, ambos deben ser utilizados empleando juicio profesional, especialmente en lo relacionado con el sector financiero.

¿Cuál es la razón de toda esta ambigüedad y falta de precisión en la contabilidad?; en gran medida se trata simplemente de la naturaleza del “animal”, la valoración es tanto un arte como una ciencia y somos plenamente conscientes de ello, nuestro marco conceptual dice: "Los informes financieros de propósito general no están diseñados para mostrar el valor de una entidad que informa, pero proporcionan información para ayudar a los usuarios para estimar el valor de la entidad que informa." El valor esta en el ojo del espectador, no hay a menudo una respuesta clara a la pregunta: cuál es la técnica de medición más adecuada para medir el valor de una entidad?.

Estos comentarios sobre las imperfecciones de la contabilidad no deben ser interpretados como un signo del cauteloso relativismo[6] acerca de la importancia de las NIIF; todo lo contrario: “estoy profundamente convencido de que nuestros estándares de contabilidad son un ingrediente esencial de la confianza en la economía de mercado”; en un sistema económico en el que tantas partes están trabajando con dinero de otras personas, las normas contables de alta calidad que garanticen la transparencia en el mercado son sumamente importantes.

Las NIIF como un estándar global han tenido un impacto tremendamente beneficioso para los inversionistas, que carecían de comparabilidad en épocas anteriores a las NIIF, varios estudios científicos han demostrado que la introducción de las NIIF ha contribuido a reducir el costo de capital.

Por otro lado, la información financiera no tiene por qué ser matemáticamente exacta para ser útil, se trata de una herramienta para ayudar a los inversionistas en sus decisiones; Warren Buffett es conocido por utilizar los informes financieros como una lista de verificación[7]: “más de cinco o seis chequeos son suficientes para decidir acerca de una inversión”.

Uno sólo tiene que mirar a la industria de seguros para ver cómo es esencial normas de contabilidad adecuadas, en la actualidad, las NIIF no cuentan con un estándar adecuado para contratos de seguros, como resultado de lo anterior, la información financiera de la industria está plagada de medidas y hay una grave falta de comparabilidad debido que los informes de la industria carecen del rigor subyacente de una contabilidad uniforme, los inversionistas incurren en un mayor precio por el capital para compensar la falta de transparencia.

La contabilidad del sector gubernamental también demuestra la anarquía primitiva, que resulta sin la disciplina y la transparencia que ofrece una buena información financiera, mientras que el IPSASB (IFAC) ha desarrollado estándares para el sector gubernamental basadas en NIIF, en todo el mundo los gobiernos dan una información muy incompleta acerca de las enormes obligaciones de la seguridad social (sistema pensional) en que han incurrido, muchos ejecutivos del sector privado terminarían en la cárcel si ellos reportaran como lo hacen los ministros de finanzas.

Por lo tanto no puede haber ninguna duda acerca de la pertinencia e importancia de nuestras normas, a medida que el programa de convergencia llega a su fin, IASB está dispuesto a asumir una nueva agenda, debemos concentrarnos en seguir mejorando la calidad de nuestros estándares, aunque sabemos que algunas imprecisiones y ambigüedades que mencioné antes son inevitables, es nuestro trabajo hacer retroceder las zonas grises en la contabilidad en la medida de lo posible.

Entonces, ¿cómo debemos hacerlo?. Creo que hay que guiarse por los siguientes tres términos: principios, pragmatismo y persistencia.

Principios: por la sencilla razón de que la contabilidad no es una ciencia exacta, los estándares basados en principios siguen siendo el camino correcto. Si el uso del juicio profesional es inevitable, este debe ser guiado por principios claros y detallados, no por reglas exactas.

Vamos a fortalecer nuestros principios básicos al terminar la revisión del marco conceptual y abordaremos temas espinosos como la medición, los indicadores de desempeño, el otro resultado integral y el reciclaje de ORI a resultados del ejercicio (recycling).

Si bien no soy tan ingenuo como para pensar que un nuevo marco conceptual va a resolver todos nuestros problemas, creo que puede servir para darnos un terreno más firme donde apoyarnos; incluso si las respuestas precisas no siempre están disponibles, un marco conceptual completo nos dará una mayor orientación sobre el reconocimiento de activos y pasivos, técnicas de medición e indicadores de desempeño.

El pragmatismo. Si sabemos que no siempre hay una respuesta precisa a cada pregunta, nuestro trabajo debe basarse en el pragmatismo y el sentido común, como dijo Keynes, es mejor estar más o menos correcto que estar precisamente errado. Debemos evitar tratar de lograr que las empresas logren una precisión sin exactitud.

El pragmatismo también significa que tenemos que mirar con mucha atención a cualquier posible uso no deseado de nuestros estándares, cada vez que se enfrentan a un alto grado de incertidumbre debemos actuar con mucha cautela. Acabo de dar el ejemplo de los intangibles, sabemos que están ahí, pero la medición es un gran problema; Si nuestros estándares proporcionaran mucho espacio para el reconocimiento de activos intangibles, la posibilidad de errores o abusos serían enormes.

En tales circunstancias, es mejor para nuestros estándares requerir información más cualitativa que seudo-información cuantitativa exacta.

El pragmatismo es importante, pero no debe confundirse con el oportunismo. Es por eso que necesitamos también la persistencia; a la vista de las presiones que continuamente nos enfrentamos, la persistencia es una cualidad importante para los organismos emisores de estándares, las NIIF deben ser sensibles a las preocupaciones de negocios legítimos, y deben ser firmes e independientes frente a intereses particulares. Muchas veces, los agoreros (doomsayers) han pronosticado que su negocio terminaría por la aplicación de las NIIF, con la misma frecuencia, la industria en cuestión milagrosamente parecía capaz de sobrevivir a nuestras reglas, tenemos la obligación de escuchar, pero tenemos que tomar decisiones, también.

Para IASB persistir en un curso estable sería muy beneficioso, si la opinión del inversionista se escucha con más fuerza y ​​claridad que lo que sucede en la actualidad. Mientras que los inversionistas son nuestra audiencia principal, su voz a menudo es ahogada por los intereses empresariales. En los próximos años, estamos decididos a invertir aún más en nuestra relación con los inversionistas, para asegurar que recibamos los comentarios de empresarios e inversionistas en mayor proporción que lo que actualmente sucede.

Estamos especialmente interesados ​​en el fortalecimiento de nuestras relaciones con lo que me gustaría llamar nuestros "usuarios finales". Con este término me refiero a los inversionistas reales, los que aportan el patrimonio; El apoyo de la comunidad de inversionistas nos hará más fácil a nosotros seguir nuestro camino.

Al igual que con los principios, el pragmatismo y la perseverancia al que IASB se enfrentará a su nueva agenda, debemos utilizar los próximos años para fortalecer los principios básicos de nuestro trabajo, debemos mejorar el significado de los resultados cuantitativos de nuestras normas cuanto sea posible, cuando esto fuera imposible, deberíamos dejar esto en claro y poner más énfasis en la información cualitativa.

Todo esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero mi consejo es esperar poder afrontar este reto con nuestro personal altamente motivado, lo que sea que suceda en los próximos años puede traer un período que no será de relativa calma.

 

Documento original puede ser consultado en

http://www.iasplus.com/en/news/2012/june/speech-by-hans-hoogervorst-on-the-imprecise-world-of-accounting ; o en:

http://www.ifrs.org/Alerts/Conference/HH+speech+Amsterdam+June+2012.htm 

Recopilación: Leonardo Varon García Julio de 2012.

 



[1]El término utilizado en ingles es: “bean-counters”

[2]El término utilizado en ingles es: “accounting policy”

[3]Compañías creadas para una transacción en particular.

[4]Término utilizado en ingles: “High market-to-book ratios”

[5]Término utilizado en ingles: “unwanted”

[6]Término utilizado en ingles: “waryrelativism”

[7]Término utilizado en ingles: “rough-and-readychecklist”